
Después de leer el texto “ Análisis de la Enseñanza y la Evaluación del Aprendizaje según los Modelos Pedagógicos” de Rafael Flores Ochoa, donde el autor marca detalladamente las corrientes pedagógicas , puedo definir con mayor precisión que el enfoque pedagógico predominante en mis prácticas es una combinación Conductista /Cognitivismo.
En un primer momento me definía como social/constructivista, pero vistas las corrientes y su aplicación que de ellas expresa Flores Ochoa plantea que “ (…) cada modelo pedagógico tiene sus ventajas, aunque ninguno es aplicable por completo. Son alternativas que el profesor puede seleccionar según su conveniencia…” TRADICIONAL, ROMANTICO, CONDUCTIVISTA COGNITIVO Y SOCIAL/COGNITIVO son las corrientes que él más destaca.
En ese mismo sentido pienso, que va dirigida mi práctica evaluativa, pues soy de los que creen en el refuerzo de lo aprendido. De igual manera siento realizada mi vocación docente cuando logro ver de lo que son capaces de hacer mis estudiantes en la construcción de su conocimiento a través de mi conducción y de las actividades contenidas en mi programación.
La evaluación se me dificulta al momento de diseñarla, pensando cuán relacionada pudiera estar de lo planteado y de lo que los estudiantes pueden realizar. Es posible que dicha evaluación no refleje lo aprendido por el estudiante, ya sea por algún aspecto mal estructurado o porque los objetivos no están claros.
Otro elemento que me aleja de la evaluación es la poca apertura que tienen los programas departamentales preestablecidos a los cuales me debo someter. Pero eso no me impide programar actividades que me lleven a conocer cada vez más a mis estudiantes, de tal manera que los pueda conducir para que ellos mismos se autoevalúen, determinando su propio método con conciencia y responsabilidad y vean la evaluación como una oportunidad para crecer en el aprendizaje.